Si al morder notas que tus dientes de arriba tapan casi por completo a los de abajo, es probable que tengas sobremordida, también conocida coloquialmente como mordida profunda.
Es una de las maloclusiones que con más frecuencia tratamos en Pérez Saavedra y, aunque a primera vista pueda parecer un simple detalle estético, en función de su grado puede afectar a la salud de tus dientes, de tus encías y de la articulación de la mandíbula.
En este artículo te explicamos qué es la sobremordida, cómo saber si la tienes, qué tipos existen y por qué se produce. Además, repasamos los problemas que puede ocasionar cuando no se corrige y los tratamientos permiten solucionarla prácticamente a cualquier edad.
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¿Qué es la sobremordida?
La sobremordida es una maloclusión, es decir, una alteración en la forma en que encajan los dientes superiores e inferiores, en la que los incisivos de arriba cubren en exceso a los de abajo al cerrar la boca.
Un pequeño solapamiento vertical es normal e incluso necesario para que la mordida funcione bien; el problema aparece cuando ese solapamiento es mayor de lo que debería.
En condiciones normales, los dientes superiores cubren solo un pequeño margen de los inferiores, en torno a dos milímetros. Se habla de sobremordida profunda o aumentada cuando los incisivos superiores tapan más de un tercio de los inferiores y de sobremordida severa cuando el cubrimiento es casi total y los dientes de abajo apenas se ven.
Conviene no confundir la sobremordida con el resalte: en la sobremordida el exceso es vertical, porque los dientes de arriba bajan demasiado sobre los de abajo, mientras que en el resalte los dientes superiores se proyectan hacia delante en horizontal.
¿Cómo saber si tienes sobremordida?
La forma fiable de saber si tienes sobremordida es mediante una valoración profesional, ya que el diagnóstico requiere un estudio de ortodoncia con radiografías y modelos digitales. Aun así, hay algunas señales que puedes observar tú mismo frente al espejo:
- Dientes inferiores ocultos: al morder, apenas se ven los dientes de abajo porque los de arriba los tapan casi por completo.
- Desgaste en los bordes: notas los dientes anteriores (delanteros) más planos o desgastados de lo habitual.
- Molestias en el paladar: los dientes inferiores llegan a rozar o presionar la encía de la zona del paladar.
- Tensión en la mandíbula: aparecen molestias o cansancio en la zona de la articulación al masticar o al final del día.
Estas pistas orientan, pero no sustituyen a un diagnóstico. Si reconoces varias, lo recomendable es que nuestra especialista en ortodoncia, la doctora Laura Pérez, confirme el grado de sobremordida y valore si conviene tratarla.
A continuación, la doctora Pérez resuelve las principales dudas sobre la sobremordida:
¿Qué tipos de sobremordida existen?
No todas las sobremordidas son iguales ni tienen el mismo origen. Según cuál sea la estructura responsable del problema, se distinguen principalmente dos formas: la sobremordida dental y la sobremordida esquelética. El origen condiciona el tratamiento que se necesita.
Sobremordida dental
Se produce cuando el problema está en la posición o la erupción de los dientes, mientras que los huesos maxilares (maxilar superior y mandíbula) mantienen una relación correcta. Suele responder bien a la ortodoncia, dado que basta con reposicionar las piezas dentales para corregir la mordida.
Sobremordida esquelética
Tiene su origen en el tamaño y/o la posición de los huesos maxilares, y no solo en los dientes. Al existir una descompensación ósea, los casos más marcados pueden necesitar la combinación de ortodoncia con cirugía ortognática para corregirse de forma estable.
Causas de la sobremordida
La sobremordida suele ser el resultado de una combinación de factores genéticos y de hábitos adquiridos, sobre todo durante la infancia. Estas son las causas más frecuentes:
- Genética: la herencia influye de forma notable en el desarrollo de los huesos y los dientes.
- Uso prolongado del chupete y succión del dedo pulgar: cuando estos hábitos se mantienen más allá de los dos años, pueden alterar el desarrollo del maxilar superior y de la mandíbula, así como la erupción de los dientes.
- Empuje de la lengua: el hábito de presionar los dientes con la lengua, conocido como deglución atípica, ejerce una fuerza constante sobre los incisivos superiores, lo que contribuye a desplazarlos y favorece la sobremordida.
- Otros hábitos orales: morderse las uñas o apretar y/o rechinar los dientes (bruxismo) también pueden intervenir en el desarrollo o el agravamiento de la maloclusión.
Problemas que provoca la sobremordida
Una sobremordida leve puede no dar síntomas, pero cuando es marcada y no se trata, la presión y el contacto inadecuado entre los dientes pueden derivar en varios problemas. Entre las consecuencias más habituales se encuentran las siguientes:
- Desgaste y fracturas dentales: el roce continuo entre las piezas dentales desgasta el esmalte, lo que puede provocar sensibilidad, fisuras y, con el tiempo, fracturas.
- Daño en las encías: cuando los dientes inferiores presionan la encía de la zona del paladar, pueden aparecer heridas y una retracción progresiva de la encía.
- Caries: la sobremordida suele estar asociada al apiñamiento dental, que dificulta la higiene y facilita la acumulación de placa bacteriana, con el consiguiente aumento del riesgo de caries.
- Enfermedad de las encías: la dificultad para limpiar bien los dientes puede derivar en gingivitis y en periodontitis (llamada coloquialmente piorrea).
- Dolores en mandíbula y cabeza: la sobremordida puede sobrecargar la articulación temporomandibular (ATM) y causar tensión, chasquidos o dolores de cabeza. En estos casos, una férula de descarga ayuda a aliviar la presión mientras se corrige el problema de fondo.
- Dificultades al masticar y al hablar: la falta de un contacto adecuado entre los dientes puede complicar la masticación y, en algunos casos, la pronunciación de ciertos sonidos.
Tratamiento de la sobremordida
La sobremordida tiene solución. El tratamiento más adecuado depende de su origen (dental o esquelético), de su gravedad y de la edad del paciente. Estas son las principales opciones:
Ortodoncia interceptiva (en niños)
En los niños, la sobremordida puede abordarse de forma temprana con aparatos funcionales que guían el crecimiento del maxilar superior y de la mandíbula y ayudan a corregir los hábitos orales que la provocan.
Se utiliza sobre todo entre los seis y los nueve años, cuando los huesos maxilares aún se están desarrollando, por lo que una primera revisión durante la infancia es clave para detectar la sobremordida a tiempo.
Ortodoncia (en adolescentes y adultos)
A partir de los 11 o 12 años, la sobremordida se corrige con ortodoncia, que puede basarse en brackets metálicos o en opciones más discretas como los brackets de zafiro o los alineadores transparentes.
En muchos casos se recurre además a pequeños microtornillos o miniimplantes de anclaje, que ayudan a reintroducir ligeramente los incisivos en el hueso (un movimiento llamado intrusión) para reducir el exceso vertical. Los microtornillos resultan especialmente eficaces para reducir la sobremordida profunda.
Cirugía ortognática (en adultos)
Los casos de sobremordida severa de origen esquelético que no pueden resolverse solo con ortodoncia requieren recurrir también a cirugía ortognática, una intervención que actúa sobre la posición y el tamaño de los huesos maxilares.
Para poder realizarla es necesario que el crecimiento óseo haya finalizado, algo que suele ocurrir a partir de los 18 años en las mujeres y de los 21 años en los hombres.
¿Cuánto se tarda en corregir la sobremordida?
El tratamiento de una sobremordida suele durar entre 12 y 24 meses, aunque el plazo exacto depende de la gravedad del caso y de la edad del paciente. Los tratamientos de ortodoncia, que son los más frecuentes, se sitúan por lo general dentro de ese intervalo.
Por su parte, los casos que necesitan cirugía ortognática se alargan más (hasta los 36 meses), ya que suelen requerir dos fases de ortodoncia, una antes de la intervención y otra después.
Si crees que puedes tener sobremordida, lo mejor es que un especialista valore tu caso. En la clínica dental Pérez Saavedra te ofrecemos una primera consulta sin coste. En ella, nuestro equipo médico especializado en Ortodoncia, liderado por la doctora Laura Pérez, evaluará tu situación y te explicará las opciones de tratamiento más adecuadas para ti.
Preguntas frecuentes sobre la sobremordida
¿Es lo mismo la sobremordida que la mordida profunda?
En el lenguaje coloquial se usan como sinónimos. Con más precisión, la sobremordida es el grado en que los dientes de arriba cubren a los de abajo en sentido vertical, algo que en pequeña medida es normal.
Por su parte, hablamos de mordida profunda (o sobremordida aumentada) cuando ese cubrimiento es excesivo y se convierte en una maloclusión.
¿Se puede corregir la sobremordida sin brackets?
Normalmente, sí. Los alineadores transparentes también permiten tratar numerosas sobremordidas de origen dental con buenos resultados.
¿La sobremordida se corrige sola con el tiempo?
No. La sobremordida no desaparece por sí sola y, sin tratamiento, tiende a mantenerse o a acentuarse.

